Tras diversas gestiones al respecto, la Fundación del Patrimonio Ferroviario ha logrado rescatar un histórico vagón cisterna de construcción alemana, fabricado en la época de la II Guerra Mundial, el cual fue entregado a España dentro de los acuerdos establecidos en aquella época entre España y Alemania.
Se trata de un vagón de dos ejes, con una tara de 12.400 kgs. y una capacidad de 20 m³, que tiene un empate de 4.500 mm. y una longitud entre topes de 8.750 mm. Tras su venida a España, se encargó de su adecuación la prestigiosa empresa guipuzcoana Compañía Auxiliar de Ferrocarriles (CAF), de Beasain, tras lo que pasó a prestar servicio ordinario en la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles (RENFE), quedando asignado a su servicio interior.
La preservación de este singular vehículo constituye un hito muy importante a nivel cultural, en lo que se refiere a la recuperación del patrimonio ferroviario histórico español. No en vano, es el único vagón de este tipo que ha llegado hasta nuestros días. Los que circularon en su época en RENFE procedieron todos de los citados acuerdos de colaboración hispano-germana en el marco de la II Guerra Mundial y fueron bien escasos.
Reunían todos ellos el valor añadido de las especiales circunstancias que hicieron posible su llegada a nuestro país, como fruto de los citados acuerdos internacionales, alumbrados en una época especialmente convulsa para nuestro continente. También destacaban por la señalada necesidad de adaptación técnica que requirieron antes de poder entrar en servicio en nuestro país.
Con todo ello, tanto por su rara procedencia como por su carácter único, la preservación de este superviviente de los vehículos alemanes en RENFE reviste una especial significación patrimonial que constituye un gran orgullo para quienes han participado en tan encomiable labor de rescate cultural.
Tras quedar concretada su ansiada preservación, la Fundación del Patrimonio Ferroviario puso en marcha la correspondiente operación logística de transporte, a fin de poder retirarlo de su ubicación y trasladarlo a talleres. Una vez coordinados los medios de elevación y de transporte necesarios, tan valiosa pieza de nuestra historia ferroviaria fue oportunamente trasladada hasta las instalaciones en que deberá ser objeto de restauración.
En breve darán inicio las correspondientes tareas a este respecto, las cuales, como en el caso de todos los vehículos que se hallan bajo la gestión de la citada Fundación, tendrán como finalidad que el vagón cisterna recién rescatado quede en perfecto estado funcional, a fin de que pueda pasar a circular y a prestar servicio en las circunstancias en que resulte oportuno.

